Tratamiento de las varices

Un profesional del San Francisco Vein Center evalúa tus varices y te recomienda un tratamiento en función de tus síntomas, la exploración y la ecografía. Las opciones incluyen la compresión o una intervención mínimamente invasiva llamada ablación. Es posible que algunas venas superficiales necesiten un tratamiento adicional.

¿Buscas respuestas?

Las varices no siempre son un problema estético. El tratamiento suele estar cubierto por el seguro.

¿Qué son las varices?

Las varices son venas dilatadas y retorcidas que suelen aparecer sobre todo en las piernas. Se forman cuando las válvulas de las venas se debilitan y dejan que la sangre se estanque. Con el tiempo, esta presión hace que las venas se hinchen y se deformen de forma visible. Además de los problemas estéticos, las varices pueden causar dolor, hinchazón y otros síntomas molestos que suelen empeorar si no se tratan.

Los pacientes suelen preguntarnos: «¿Cómo puedo deshacerme de las varices?». La respuesta depende de la gravedad de tu caso, pero las opciones actuales de tratamiento venoso mínimamente invasivo hacen que sea más fácil que nunca tratar las varices de forma segura y eficaz, con un tiempo de recuperación mínimo o nulo. Nuestra clínica está especializada en el tratamiento de las venas de las piernas para pacientes de toda la zona de la bahía de San Francisco.

Síntomas de las varices

Los síntomas de las varices pueden empezar con una ligera molestia o con la aparición de venas visibles en las piernas, pero pueden ir agravándose con el tiempo. Muchos pacientes acuden a nosotros en busca de tratamiento para las varices dolorosas, que pueden afectar a sus actividades diarias y a su calidad de vida. Las varices son venas hinchadas y suelen ser de color morado o azul. El color azul se debe a que la sangre que se acumula en las venas tiene poco oxígeno. La mayoría de los síntomas de las varices empeoran al final del día, durante la menstruación, cuando hace calor y al estar mucho tiempo de pie o sentado. Los síntomas suelen mejorar al elevar las piernas o al usar medias de compresión.

Entre los síntomas más comunes se encuentran:

  • Dolor o sensación de pesadez en las piernas
  • Hinchazón en los tobillos o las pantorrillas (edema). Uno de los signos más reveladores son las marcas que dejan los calcetines en las piernas.
  • Sensaciones de dolor o punzadas. Esta sensación se debe al aumento de la presión de la sangre contra la pared de la vena.
  • Calambres nocturnos
  • Síndrome de piernas inquietas
  • Entumecimiento
  • Picor o ardor a lo largo del recorrido de la vena. Esto puede provocar una sequedad cutánea grave y puede ser una forma de eccema.
  • Cambios en el color de la piel o inflamación
  • Empeoramiento de los síntomas durante la menstruación o el embarazo

Si tienes alguno de estos síntomas, te recomendamos que te haga una revisión un especialista en venas certificado.

¿Qué causa las varices?

Las venas sanas tienen válvulas unidireccionales que ayudan a que la sangre vuelva al corazón. Cuando estas válvulas dejan de funcionar correctamente, la sangre fluye hacia atrás y se acumula en la vena, una afección conocida como reflujo venoso o insuficiencia venosa. Esto puede hacer que la vena se estire, se hinche y se convierta en una variz.

Válvulas venosas sanas que dirigen la sangre hacia arriba, en comparación con válvulas dañadas que permiten el reflujo en una vena dilatada.

Hay varios factores que pueden aumentar tu riesgo:

  • Antecedentes familiares de enfermedades venosas
  • Embarazo o cambios hormonales
  • Estar de pie o sentado durante mucho tiempo
  • Obesidad
  • El envejecimiento
  • Lesión

Entender la causa de tus problemas venosos es un primer paso fundamental para determinar el plan de tratamiento más adecuado.

¿Son peligrosas las varices?

Las varices pueden ser algo más que un problema estético. Pueden ser un indicio de insuficiencia venosa, en la que las válvulas dañadas permiten que la sangre fluya hacia atrás y aumenten la presión en las venas de las piernas. Los síntomas pueden incluir dolor, pulsaciones e hinchazón. Algunas personas desarrollan complicaciones como:

  • Cambios en el color de la piel
  • Hemorragia
  • Tromboflebitis superficial (inflamación y formación de coágulos en las venas superficiales)
  • Úlceras venosas en las piernas

Las úlceras en las piernas son llagas abiertas que pueden tardar meses en curarse. Una exploración nos ayuda a detectar el problema venoso que hay detrás de estos cambios y a decidir si hace falta un tratamiento.

Otra pregunta que nos hacen a menudo es: «¿Las varices desaparecen solas?». Por desgracia, no. Aunque los síntomas puedan variar, la enfermedad subyacente suele ir a peor si no se trata adecuadamente.

Diagnóstico y planificación personalizada del tratamiento

Empezamos con una exploración y, cuando es necesario, hacemos una ecografía para ver las venas que hay debajo de la piel. La ecografía muestra el flujo sanguíneo y ayuda a identificar las venas cuyas válvulas permiten que la sangre fluya hacia atrás, lo que se conoce como reflujo venoso.

Tus síntomas, la exploración y los resultados de la ecografía determinan el plan de tratamiento. La cobertura del seguro para la RFA depende de tu plan y de si la intervención cumple con los requisitos de necesidad médica. Lee más sobre el seguro para el tratamiento de las venas.

Tratamientos conservadores

El tratamiento conservador puede aliviar los síntomas de las varices, pero no elimina las venas afectadas. Las opciones son:

Tratamiento mínimamente invasivo de las varices

Nos especializamos en el tratamiento mínimamente invasivo de las varices, que aborda tanto el aspecto de tus venas como los síntomas que provocan. La ablación por radiofrecuencia (RFA) suele realizarse en la consulta con anestesia local.

Nuestros tratamientos están pensados para:

  • Elimina el reflujo subyacente
  • Mejora los síntomas y el aspecto
  • Reducir al mínimo el tiempo de recuperación

Podrás caminar nada más terminar la intervención y retomar la mayoría de tus actividades normales ese mismo día. En los casos más complicados, hay que llevar a algunos pacientes al quirófano. Sin embargo, el proceso postoperatorio es el mismo que cuando se hace en la consulta. El paciente puede salir andando con muy poco dolor y un tiempo de recuperación mínimo.

El mejor tratamiento para las varices

Para la mayoría de los pacientes, la ablación por radiofrecuencia (RFA) es el tratamiento de referencia para las varices. La RFA utiliza energía térmica para cerrar las venas que no funcionan bien, redirigiendo el flujo sanguíneo hacia las venas sanas cercanas. Es segura, eficaz y prácticamente indolora.

Hemos dedicado una página entera a explicar cómo funciona la RFA y por qué se considera el mejor tratamiento para las varices.

Eliminación de varices

La extirpación de varices consiste en extirpar físicamente las venas afectadas. La RFA, en cambio, cierra la vena defectuosa desde dentro. Para algunas venas superficiales que quedan, se puede considerar la microflebectomía, también llamada flebectomía por punción. Este procedimiento consiste en extirpar pequeños tramos de vena a través de incisiones minúsculas.

¿Necesitas operarte de las varices?

Hoy en día, la cirugía de varices suele referirse a procedimientos que se realizan en la consulta, como la RFA o la microflebectomía. La extirpación tradicional de venas ya casi no se practica debido a los avances de la tecnología moderna. La mayoría de los pacientes pueden conseguir resultados excelentes sin necesidad de cirugía invasiva, tiempo de recuperación ni anestesia general.

Qué puedes esperar antes, durante y después del tratamiento

Antes: Te harán una consulta completa y una ecografía. Repasaremos tu historial médico, tus síntomas y tus objetivos.

Durante la intervención: La mayoría de las intervenciones duran menos de una hora. Se utiliza anestesia local para que estés cómodo, y estarás despierto y relajado en todo momento.

Después: Podrás caminar enseguida y, por lo general, retomarás tus actividades normales ese mismo día. No hace falta que uses medias de compresión después de una ablación por radiofrecuencia, aunque algunos pacientes deciden ponérselas. Las visitas de seguimiento ayudan a controlar la recuperación y los resultados a largo plazo.